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Strymon Olivera Vintage Oil Echo
| Estéreo | Estéreo |
|---|---|
| Alimentación | Alimentación Externa |
| Corriente | Corriente 9V |
| Efecto | Delay Reverb |
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Precio:
299,00 €
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3 Años
Garantía
Miquel Viadel
CEO Tube Sound S.L.
photo_camera Fotos propiedad de Damage Control Engineering.
music_note Simulación digital de eco de cinta
filter_frames No funciona a pilas
flash_on 250 mA
power Adaptador no incluido
Olivera Oil Can Echo: el Carácter Perdido del Eco Analógico Reinterpretado
Hay efectos que no buscan precisión quirúrgica ni repetición perfecta, sino carácter, irregularidad y una sensación casi física del sonido en movimiento. El Olivera Oil Can Echo nace precisamente de esa filosofía, recuperando una tecnología olvidada de finales de los años cincuenta y traduciéndola a un pedal contemporáneo sin diluir su personalidad. No se trata de un delay más, sino de una recreación minuciosa de un sistema mecánico extraño, impredecible y profundamente musical, pensado para quienes buscan texturas con peso emocional y un punto de oscuridad sonora.
El Eco Antes de la Estandarización Digital: Antes de que las cintas magnéticas y, más tarde, los procesadores digitales definieran cómo debía sonar un eco, existieron soluciones tan ingeniosas como poco convencionales. Los llamados Oil Can Echoes desarrollados por Tel-Ray en 1959 utilizaban un pequeño disco giratorio dentro de un recipiente metálico, donde una carga eléctrica estática se escribía y se leía mientras el aceite actuaba como lubricante dieléctrico. Este sistema, más cercano a una máquina experimental que a un efecto de guitarra moderno, producía repeticiones oscuras, moduladas y con un decaimiento irregular que no se parece ni a un delay de cinta ni a un bucket brigade clásico. El Olivera parte de ese concepto original y lo traslada al presente mediante un algoritmo completamente nuevo, diseñado desde cero para reproducir no solo el resultado sonoro, sino el comportamiento errático y cambiante de aquellas unidades. La dificultad de esta tarea reside en la enorme cantidad de variables mecánicas implicadas, desde la velocidad y estabilidad del disco hasta la forma en que la modulación se altera en función de la señal entrante. Precisamente ahí es donde este pedal marca la diferencia frente a otras emulaciones más genéricas.
Repeticiones Oscuras, Modulación Viva y Texturas en Expansión: El sonido del Olivera se mueve entre ecos densos y velados y repeticiones que se disuelven en una modulación espesa, casi líquida. A diferencia de otros delays, aquí la modulación no es un añadido decorativo, sino una parte estructural del efecto, que evoluciona y se transforma según la dinámica de la interpretación. El resultado puede recordar en algunos ajustes a tanques de reverb de muelles antiguos, con colas que se estiran y adquieren un carácter sostenido, pero siempre manteniendo esa sensación de inestabilidad controlada que define al eco de aceite. Esta cualidad lo convierte en una herramienta especialmente atractiva para guitarras limpias, líneas ambientales, sintetizadores o cualquier fuente que se beneficie de una profundidad orgánica. No hay dos repeticiones exactamente iguales, y esa imperfección es precisamente la que aporta interés y musicalidad al conjunto.
Diseño Distinto por Naturaleza, no por Estética: A nivel conceptual, el Olivera no intenta imitar a otros delays populares ni encajar en moldes conocidos. Su diseño parte de la singularidad del sistema Tel-Ray original y asume que su sonido pertenece a otro lugar, más oscuro y menos predecible. Esa diferencia no es una cuestión de nostalgia superficial, sino de identidad sonora. Un oil can echo no se comporta como un delay de cinta, ni pretende hacerlo, y este pedal lo deja claro desde el primer acorde. La emulación consigue reproducir los patrones rítmicos irregulares, la caída particular de las repeticiones y esa modulación gruesa que parece respirar junto a la señal. Es un tipo de eco que transforma la interpretación y empuja al músico a tocar de otra manera, explorando espacios sonoros menos evidentes.
Funcionalidad Moderna al Servicio del Sonido Clásico: Aunque su inspiración es claramente vintage, el Olivera está pensado para integrarse sin fricciones en un equipo actual. El procesamiento estéreo discreto permite tratar de forma independiente las señales izquierda y derecha, abriendo posibilidades creativas en configuraciones complejas. El preamplificador de entrada estéreo en clase A con JFET aporta una respuesta táctil notable y un rango de frecuencias equilibrado, respetando el carácter del instrumento. La compatibilidad con pedales de expresión y Multiswitch amplía el control en tiempo real, mientras que el spillover de delay evita cortes bruscos al desactivar el efecto. El soporte MIDI para cambio de presets y control continuo facilita su uso en sistemas avanzados, y el puerto USB permite actualizar el firmware o gestionar el pedal desde un ordenador. Todo ello se apoya en una construcción robusta y componentes de alta calidad, pensados para un uso intensivo.
Especificaciones
Electrónica
| Bypass | True bypass |
|---|---|
| Impedancia de Entrada | 1M Ohm |
| Impedancia de Salida | 100 Ohm |
| Corriente | 9V |
| Conexión de Adaptador | Conector de barril 5,5 x 2,1 mm, centro negativo |
| Alimentación | Adaptador de CA (no incluido) |
Medidas
| Ancho | 117 mm. |
|---|---|
| Fondo | 39 mm. |
| Alto | 56 mm. |
| Peso | 725 g. |
Controles
TIME
Para obtener un eco oil vintage, el tiempo de retardo se ajusta cambiando la velocidad de rotación de la lata. TIME ajusta la velocidad de rotación virtual. El tiempo de retardo también viene determinado por la selección HEADS.
HEADS
El interruptor de 3 posiciones selecciona los cabezales de reproducción activos para diferentes tiempos y patrones de retardo:
Long: (izquierda) Situado más lejos del cabezal de grabación, proporciona un tiempo de retardo más largo.
Short: (centro) Situado más cerca del cabezal de grabación, proporciona un tiempo de retardo más corto.
Both: (derecha) Activa ambos cabezales para un patrón de eco multitap.
MIX
Controla el equilibrio entre las señales Dry y Wet, desde un 100 % seco como mínimo hasta un 100 % húmedo como máximo. Se consigue una mezcla 50/50 en la posición de las 3 en punto cuando la SEÑAL SECA (modo de encendido) se establece en su opción digital predeterminada.
RATE
Controla la velocidad de la modulación aplicada a las repeticiones del eco.
INTENSITY
Ajusta la profundidad de la modulación. En el mínimo, la modulación está desactivada.
REGEN
Controla la cantidad de señal de retardo que se retroalimenta desde el cabezal o cabezales seleccionados a la entrada. En el mínimo, aún se perciben algunos ecos procedentes de la carga estática residual en la lata. En el máximo, se producirán oscilaciones y repeticiones infinitas.
FOOTSWITCH
Activa y desactiva el efecto. El LED ROJO situado en la parte superior del pedal indica que el efecto está activado. El True Bypass está activado por defecto, pero Olivera puede configurarlo opcionalmente como Buffered Bypass. Consulta el manual de usuario completo para conocer las funciones adicionales.
El delay es uno de los efectos con más posibilidades creativas dentro de una pedalera. Su funcionamiento se basa en tomar la señal de la guitarra, retrasarla durante un intervalo determinado y reproducirla de nuevo, creando una o varias repeticiones de la señal original. Dos de los controles fundamentales para conseguirlo son el Delay Time, que determina el intervalo entre la señal original y sus repeticiones, y el Feedback, que controla la cantidad de señal retardada que vuelve a entrar en el circuito y, por tanto, el número de repeticiones que escucharemos.
A partir de estos dos parámetros se puede pasar de un eco muy sutil, prácticamente integrado en el sonido original, a largas cadenas de repeticiones capaces de crear auténticas atmósferas sonoras. El delay puede utilizarse para dar amplitud a un solo, rellenar espacios entre frases, crear profundidad en un sonido limpio o generar patrones rítmicos sincronizados con la música.
Existen diferentes tipos de delay y cada uno aporta una personalidad diferente. Los delays analógicos suelen ofrecer repeticiones más cálidas y progresivamente degradadas, mientras que los delays digitales pueden proporcionar repeticiones más precisas y una mayor variedad de funciones. También encontramos emulaciones de ecos de cinta, delays con modulación, efectos de reverse delay y modelos capaces de sincronizar las repeticiones con el tempo de la canción.
La posición del pedal dentro de la cadena también puede modificar considerablemente el resultado. Colocado después de la distorsión o el overdrive, por ejemplo, permite repetir una señal ya saturada y mantener las repeticiones más definidas. Situado antes de la saturación, las repeticiones pueden volver a saturarse y producir un efecto más complejo y progresivo.
Y ahí está precisamente una de las grandes virtudes del delay: no tiene por qué utilizarse únicamente para crear un eco. Puede formar parte del sonido de base de la guitarra, aportar profundidad sin que apenas se perciba conscientemente o convertirse en un elemento protagonista de la interpretación. Desde un ligero slapback hasta secuencias rítmicas, ambientes espaciales y repeticiones interminables, las posibilidades dependen tanto del diseño del pedal como de la imaginación de quien lo utiliza.
El slapback utiliza tiempos muy cortos, normalmente entre unos 70 y 150 ms, con una o pocas repeticiones y un nivel de efecto moderado. Es el sonido clásico asociado a muchos estilos de rockabilly, country y rock and roll. Un tiempo corto no crea un eco claramente separado, sino una sensación de amplitud y duplicación de la señal.
Los delays que incorporan Tap Tempo permiten marcar con el pie el tempo de la canción para que las repeticiones queden sincronizadas con ella. Algunos modelos también permiten seleccionar subdivisiones, como negras, corcheas o corcheas con puntillo. Esto resulta especialmente útil cuando el delay forma parte del ritmo o cuando quieres que las repeticiones encajen con precisión dentro de una interpretación.
No existe un único valor, porque depende del tempo de la canción y de la subdivisión que quieras utilizar. Por eso muchos delays permiten trabajar directamente con el tempo en BPM o utilizar Tap Tempo. Como referencia, una negra a 120 BPM equivale a 500 ms, mientras que una corchea serían 250 ms. A partir de ahí puedes adaptar el tiempo de repetición a prácticamente cualquier tempo.
Aunque existen muchas variantes, los principales tipos son el delay analógico, el delay digital y el eco de cinta. Los analógicos suelen ofrecer repeticiones cálidas que pierden definición progresivamente; los digitales destacan por su precisión y versatilidad; y los ecos de cinta recrean el comportamiento de las antiguas unidades de cinta, con una degradación característica y posibles variaciones de tono. También existen delays digitales que emulan cualquiera de estos comportamientos y modelos que combinan diferentes tecnologías.
Depende del carácter que busques. Un delay digital suele ser una buena elección si quieres precisión, tiempos largos y muchas posibilidades de configuración. Un delay analógico puede resultar más interesante si buscas repeticiones cálidas y que se degraden progresivamente. Los delays de cinta y sus emulaciones aportan además una respuesta característica, con variaciones de tono y modulación que recuerdan a los antiguos ecos de cinta.


































