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Maestro Discoverer Delay
| Alimentación | Pila + Alimentación Externa |
|---|---|
| Corriente | Corriente 9V |
| Efecto | Delay Reverb |
Sin Stock
Precio:
125,00 €
125,00 €

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Rápido

Ley
Protección

Pago
Seguro

3 Años
Garantía
Miquel Viadel
CEO Tube Sound S.L.
photo_camera Fotos propiedad de Gibson Brands, Inc.
music_note Delay analógico
filter_frames Funciona a pilas
flash_on 61.3 mA
power Adaptador no incluido
Descubre tu Nuevo Pedal de Retardo Analógico Favorito
Maestro, pese a la confusión habitual, no empezó su andadura como una marca de pedales. Gibson comercializó una línea de amplificadores de acordeón con ese nombre ya en 1955. Muchos guitarristas también conocerán la pieza clásica Maestro Vibrola, presentada en los años 60. Pero ¿no estábamos hablando de pedales? El primer pedal Maestro (y el primer pedal de distorsión disponible comercialmente) no tuvo mucho éxito; al menos, no cuando el Fuzz-Tone FZ-1 se lanzó en 1962. Pero cuando Keith Richards, de los Rolling Stones, utilizó uno para hacer su clásico riff en (I Can’t Get No) Satisfaction, todo cambió y el Fuzz-Tone se convirtió en un accesorio imprescindible para los guitarristas de todo el mundo y desató una locura por los pedales que perdura hasta la actualidad. Otros pedales de distorsión Maestro siguieron al FZ-1 original, como el FZ-1A en 1965, el Robert Moog-designed FZ-1B en 1968 y el FZ-1S de los 70, el MFZ-1 y el BB-1 Bass Brassmaster.
Los pedales Wah también aparecieron por primera vez en la década de 1960, y dos de los más buscados en el mercado vintage son los pedales Maestro BG-1 y BG-2 Boomerang Wah. Aunque en la actualidad es extraordinariamente difícil encontrarlo, probablemente ya hayas escuchado uno antes: el legendario as de las sesiones de Stax Records, Charles “Skip” Pitts, usó una de las piezas de guitarra Wah en la grabación original del tema principal de Shaft de 1971.
Otro efecto legendario en el que Maestro fue pionero es el Echoplex, lanzado por primera vez con la marca Maestro en 1962 (Echoplex ahora es marca registrada de Dunlop Manufacturing). El Echoplex utiliza cinta magnética y un diseño de cabezal móvil para crear efectos de eco y retardo de varias duraciones. Aunque no son pedales, los modelos EP-1 y EP-2 basados en tubos fueron de las primeras unidades con retardo en el mercado, y muchos expertos en efectos los siguen considerando el estándar con el que se comparan el resto de retardos. El Echoplex estuvo disponible en la década de 1970 con los modelos EP-3 y EP-4 de estado sólido.
Hablando de los 70, fue la épica en la que los efectos comenzaron a ganar una mayor popularidad gracias a los músicos, en general, y a los guitarristas, en particular, y Maestro tuvo mucho que ver con ello al ofrecer varias unidades clásicas, incluidos modelos diseñados por el legendario Tom Oberheim. Tom fue responsable del pedal Ring Modulator (el Maestro RM-1) y el Maestro PS-1, el primer pedal Phase Shifter. La relación de Oberheim con Maestro llegó a su fin en 1973, cuando la entonces propietaria de Gibson, Norlin, adquirió Moog y esta se encargó del diseño y la fabricación de los pedales de efectos Maestro, lo que siguieron haciendo hasta que Norlin abandonó la producción de los pedales Maestro en 1979.
Ahora Gibson trae de vuelta Maestro y está comprometida con ofrecer el mismo espíritu de excelencia, innovación y calidad que la marca representó en su primera encarnación. El pedal que tiene en sus manos es una prueba de la dedicación de Gibson a la excelencia en la innovación de los pedales de efectos.
Especificaciones
Electrónica
| Bypass | True bypass |
|---|---|
| Impedancia de Entrada | 470 kOhms |
| Impedancia de Salida | 1 kOhms |
| Corriente | 9V |
| Conexión de Adaptador | Conector de barril 5,5 x 2,1 mm, centro negativo |
| Alimentación | Adaptador de CA (no incluido) Pila 6LR61 o 6LF22 x 1 |
Medidas
| Ancho | 128 mm. |
|---|---|
| Fondo | 87,6 mm. |
| Alto | 63,5 mm. |
| Peso | 744 g. |
Controles
DELAY
Ajusta el tiempo de retardo. El rango de tiempo de retardo es variable entre 20 ms y 600 ms.
MODE SWITCH
MOD-ON (posición arriba): añade un efecto de modulación único, cálido y envolvente. MOD-OFF (posición abajo): desactiva el efecto de modulación para obtener un efecto de retardo con un sonido más puro.
SUSTAIN
Ajusta la cantidad de regeneración de retardo y repeticiones.
MIX
Control de mezcla de señal Dry/Wet que ajusta la cantidad de retardo introducido en la mezcla.
FOOTSWITCH
Activa o desactiva el efecto. Conmutación True Bypass.
El delay es uno de los efectos con más posibilidades creativas dentro de una pedalera. Su funcionamiento se basa en tomar la señal de la guitarra, retrasarla durante un intervalo determinado y reproducirla de nuevo, creando una o varias repeticiones de la señal original. Dos de los controles fundamentales para conseguirlo son el Delay Time, que determina el intervalo entre la señal original y sus repeticiones, y el Feedback, que controla la cantidad de señal retardada que vuelve a entrar en el circuito y, por tanto, el número de repeticiones que escucharemos.
A partir de estos dos parámetros se puede pasar de un eco muy sutil, prácticamente integrado en el sonido original, a largas cadenas de repeticiones capaces de crear auténticas atmósferas sonoras. El delay puede utilizarse para dar amplitud a un solo, rellenar espacios entre frases, crear profundidad en un sonido limpio o generar patrones rítmicos sincronizados con la música.
Existen diferentes tipos de delay y cada uno aporta una personalidad diferente. Los delays analógicos suelen ofrecer repeticiones más cálidas y progresivamente degradadas, mientras que los delays digitales pueden proporcionar repeticiones más precisas y una mayor variedad de funciones. También encontramos emulaciones de ecos de cinta, delays con modulación, efectos de reverse delay y modelos capaces de sincronizar las repeticiones con el tempo de la canción.
La posición del pedal dentro de la cadena también puede modificar considerablemente el resultado. Colocado después de la distorsión o el overdrive, por ejemplo, permite repetir una señal ya saturada y mantener las repeticiones más definidas. Situado antes de la saturación, las repeticiones pueden volver a saturarse y producir un efecto más complejo y progresivo.
Y ahí está precisamente una de las grandes virtudes del delay: no tiene por qué utilizarse únicamente para crear un eco. Puede formar parte del sonido de base de la guitarra, aportar profundidad sin que apenas se perciba conscientemente o convertirse en un elemento protagonista de la interpretación. Desde un ligero slapback hasta secuencias rítmicas, ambientes espaciales y repeticiones interminables, las posibilidades dependen tanto del diseño del pedal como de la imaginación de quien lo utiliza.
El slapback utiliza tiempos muy cortos, normalmente entre unos 70 y 150 ms, con una o pocas repeticiones y un nivel de efecto moderado. Es el sonido clásico asociado a muchos estilos de rockabilly, country y rock and roll. Un tiempo corto no crea un eco claramente separado, sino una sensación de amplitud y duplicación de la señal.
Los delays que incorporan Tap Tempo permiten marcar con el pie el tempo de la canción para que las repeticiones queden sincronizadas con ella. Algunos modelos también permiten seleccionar subdivisiones, como negras, corcheas o corcheas con puntillo. Esto resulta especialmente útil cuando el delay forma parte del ritmo o cuando quieres que las repeticiones encajen con precisión dentro de una interpretación.
No existe un único valor, porque depende del tempo de la canción y de la subdivisión que quieras utilizar. Por eso muchos delays permiten trabajar directamente con el tempo en BPM o utilizar Tap Tempo. Como referencia, una negra a 120 BPM equivale a 500 ms, mientras que una corchea serían 250 ms. A partir de ahí puedes adaptar el tiempo de repetición a prácticamente cualquier tempo.
Aunque existen muchas variantes, los principales tipos son el delay analógico, el delay digital y el eco de cinta. Los analógicos suelen ofrecer repeticiones cálidas que pierden definición progresivamente; los digitales destacan por su precisión y versatilidad; y los ecos de cinta recrean el comportamiento de las antiguas unidades de cinta, con una degradación característica y posibles variaciones de tono. También existen delays digitales que emulan cualquiera de estos comportamientos y modelos que combinan diferentes tecnologías.
Depende del carácter que busques. Un delay digital suele ser una buena elección si quieres precisión, tiempos largos y muchas posibilidades de configuración. Un delay analógico puede resultar más interesante si buscas repeticiones cálidas y que se degraden progresivamente. Los delays de cinta y sus emulaciones aportan además una respuesta característica, con variaciones de tono y modulación que recuerdan a los antiguos ecos de cinta.


































