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Manlay Sound Pro Boost
| Alimentación | Pila + Alimentación Externa |
|---|---|
| Corriente | Corriente 9V 18V |
| Efecto | Distorsión Overdrive Fuzz |
Sin Stock
Precio:
220,00 €
220,00 €

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Rápido

Ley
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Seguro

3 Años
Garantía
Miquel Viadel
CEO Tube Sound S.L.
photo_camera Fotos propiedad de Manlay Sound
music_note Distorsión analógica
filter_frames Funciona a pilas
power Adaptador no incluido
Manlay Pro Boost
Es la reedición de Manlay del legendario Colorsound "Power Boost" de 18v, posteriormente renombrado "Overdriver" pero ya con alimentación de 9v. Entre los guitarristas que usaron este legendario aparato en los setenta se encontraban David Gilmour, Jeff Beck o Marc Bolan. El Pro Boost es un pedal muy versátil que puede usarse para diversos propósitos. Tiene un volumen de salida limpio y amplio, por lo que puede usarse para aumentar el volumen (si el amplificador tiene suficiente espacio libre limpio) o para subir las válvulas de cualquier amplificador. Pero el Pro Boost también es un potente pedal de distorsión. Se le añadió un volumen maestro, de modo que el control de volumen original ahora puede usarse como control de ganancia, aprovechando toda la capacidad de distorsión del circuito a cualquier volumen de salida. El sonido a tope del Power Booster-Overdriver podría clasificarse como "distorsión" en lugar de "overdrive" o "fuzz"; es un sonido áspero y quebrado muy característico, con una agradable limpieza a través del control de volumen de la guitarra. Construí el circuito original de 18 V, que proporciona más “headroom”. También se puede alimentar con 9 V.
Especificaciones
Electrónica
| Bypass | True bypass |
|---|---|
| Transistores | Silicio |
| Corriente | 9V - 18V |
| Conexión de Adaptador | Conector de barril 5,5 x 2,1 mm, centro negativo |
| Alimentación | Adaptador de CA (no incluido) Pila 6LR61 o 6LF22 x 2 |
Medidas
| Ancho | 90 mm. |
|---|---|
| Fondo | 150 mm. |
| Alto | 60 mm. |
| Peso | 410 g. |
Los pedales de distorsión llevan la saturación de la señal de guitarra bastante más lejos que un overdrive convencional. Aunque ambos efectos parten del mismo principio —modificar y saturar la señal para generar armónicos—, la distorsión suele utilizar un recorte de señal más pronunciado, proporcionando mayor cantidad de ganancia, compresión y sustain, además de un carácter más contundente y definido.
Los primeros sonidos de distorsión extrema aparecieron mucho antes de que se estableciera esta diferenciación entre efectos, pero el desarrollo de los pedales de alta ganancia cobró especial importancia durante los años setenta y ochenta. La evolución del hard rock y el heavy metal aumentó la demanda de sonidos cada vez más potentes y con mayor sustain, y los fabricantes comenzaron a diseñar circuitos específicamente orientados a conseguirlos sin necesidad de llevar el amplificador al máximo volumen.
A diferencia de muchos overdrives, que pueden utilizarse para añadir una ligera saturación o empujar un amplificador que ya está trabajando al límite, un pedal de distorsión puede funcionar como fuente principal de ganancia conectado a un canal limpio. Esto permite obtener un sonido saturado a prácticamente cualquier volumen, algo especialmente interesante para quienes necesitan mantener un nivel controlado en directo o en el estudio.
Algunos pedales de distorsión buscan crear un carácter propio, mientras que otros están diseñados para reproducir la respuesta de determinados amplificadores. Existen modelos inspirados en sonidos asociados a amplificadores como el Marshall JCM800 o el Mesa/Boogie Dual Rectifier, así como circuitos concebidos específicamente para ofrecer sonidos modernos de alta ganancia.
La cantidad de ganancia no es, sin embargo, lo único que diferencia una distorsión de otra. El carácter de los medios, la respuesta de los graves y agudos, el nivel de compresión y la forma en que el circuito responde a la dinámica de la guitarra tienen una enorme influencia en el resultado final.
Desde una distorsión moderada para hard rock hasta sonidos de alta ganancia destinados al metal más extremo, existe una enorme variedad de circuitos y filosofías de diseño. Por eso, más que buscar simplemente “el pedal con más ganancia”, conviene pensar en qué tipo de respuesta y qué carácter quieres conseguir con tu guitarra y tu amplificador.
Una distorsión de baja ganancia ofrece una saturación más moderada y puede resultar adecuada para hard rock, punk, blues rock o rock clásico. Los modelos de alta ganancia proporcionan mucha más saturación, compresión y sustain, y están especialmente orientados a estilos como heavy metal, metal moderno o hard rock de alta ganancia.
No. Precisamente una de las ventajas de estos pedales es que permiten conseguir un sonido saturado utilizando un canal limpio. También pueden utilizarse sobre un amplificador que ya esté distorsionando, aunque en ese caso el resultado dependerá mucho de cómo interactúen las dos fuentes de ganancia.
El sustain es el tiempo durante el que una nota puede mantenerse antes de desaparecer. La compresión y la ganancia de un pedal de distorsión pueden facilitar que las notas permanezcan durante más tiempo, algo especialmente útil para solos, bends y determinados estilos de rock y metal. Más sustain no siempre significa mejor sonido: un exceso de compresión puede reducir la dinámica y definición.
Los medios tienen una influencia enorme en cómo se percibe una guitarra dentro de una mezcla. Una distorsión con medios pronunciados puede conseguir que la guitarra destaque y mantenga definición junto a bajo y batería, mientras que una ecualización con medios más recortados produce un sonido más amplio y agresivo, aunque puede resultar menos definido en una banda.
Sí. Combinar dos fuentes de ganancia permite conseguir sonidos que no siempre son posibles con un único pedal. Puedes utilizar una distorsión de menor ganancia para crear una base y activar una segunda para aumentar la saturación, el sustain o modificar la ecualización. El orden de los pedales también influye considerablemente en el resultado.



































