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Maestro Mariner Tremolo
| Alimentación | Pila + Alimentación Externa |
|---|---|
| Corriente | Corriente 9V |
| Efecto | Pitch Modulación |
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Precio:
125,00 €
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Ley
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Seguro

3 Años
Garantía
Miquel Viadel
CEO Tube Sound S.L.
photo_camera Fotos propiedad de Gibson Brands, Inc.
music_note Trémolo
filter_frames Funciona a pilas
flash_on 41.9 mA
power Adaptador no incluido
Maestro Mariner Tremolo: Versatilidad Clásica y Armónica en un Solo Pedal
El Maestro Mariner Tremolo se presenta como una solución compacta y bien pensada para guitarristas que buscan incorporar modulaciones de amplitud con carácter de amplificador, sin recurrir a configuraciones complejas ni a múltiples pedales. Su propuesta se apoya en un concepto claro: ofrecer dos circuitos de trémolo diferenciados dentro de una misma unidad, manteniendo una respuesta orgánica y una interfaz directa que prioriza el control sonoro frente a la saturación de opciones innecesarias.
Dos Circuitos de Trémolo con Personalidades Definidas: La principal baza del Mariner Tremolo es la convivencia de dos modos claramente diferenciados, Classic y Harmonic, que amplían notablemente el rango expresivo del pedal. El modo Classic reproduce el comportamiento del trémolo tradicional de amplificador, basado en modulación de amplitud pura. En este entorno es posible trabajar desde oscilaciones muy suaves, casi imperceptibles, pensadas para aportar movimiento y profundidad al sonido limpio, hasta modulaciones más marcadas y rítmicas que cobran protagonismo en contextos más expresivos o atmosféricos. La transición entre estos extremos resulta progresiva y musical, permitiendo encontrar múltiples puntos intermedios sin saltos bruscos ni artefactos artificiales. El modo Harmonic, por su parte, se inspira en los trémolos armónicos que aparecieron en algunos amplificadores vintage concretos y que hoy se consideran poco habituales. En lugar de limitarse a subir y bajar el volumen, este circuito divide la señal en diferentes bandas de frecuencia y las modula de forma alterna, generando una sensación de movimiento más compleja y texturizada. El resultado es un efecto que puede recordar a una mezcla sutil entre trémolo y vibrato, con una riqueza armónica que destaca especialmente en acordes abiertos y líneas melódicas limpias.
Control Intuitivo y Enfoque Práctico: La disposición de controles del Maestro Mariner Tremolo responde a una filosofía clara: acceso inmediato a los parámetros clave del efecto. Los tres controles permiten ajustar la profundidad del trémolo, determinando cuánta intensidad tendrá la modulación, la velocidad de oscilación y la forma de onda. Este último control resulta especialmente relevante, ya que permite pasar de una onda triangular, más suave y progresiva, a una onda cuadrada, más marcada y abrupta, ampliando aún más el carácter rítmico del pedal. Este planteamiento evita curvas de aprendizaje innecesarias y facilita que el músico pueda adaptar el efecto rápidamente a diferentes estilos, guitarras o amplificadores, tanto en estudio como en directo. No hay menús ocultos ni combinaciones complejas, lo que refuerza la sensación de estar ante una herramienta pensada para tocar y no para programar.
Construcción, Bypass y Detalles Funcionales: El Mariner Tremolo incorpora bypass real, garantizando que la señal original permanezca intacta cuando el pedal está desactivado. Un detalle distintivo es la iluminación LED integrada en el logotipo de Maestro, cuyos “clarines” se encienden al activar el efecto. Más allá del componente estético, esta solución ofrece una referencia visual clara en escenarios con poca luz, algo especialmente útil en configuraciones de pedalera densas. En conjunto, el Maestro Mariner Tremolo destaca por combinar un enfoque clásico con una versatilidad bien medida. Su capacidad para ofrecer dos aproximaciones distintas al trémolo, junto a un control preciso de la forma de onda y una respuesta inspirada en circuitos de amplificador, lo convierten en una opción sólida para guitarristas que buscan movimiento, profundidad y carácter sin complicaciones innecesarias.
Especificaciones
Electrónica
| Bypass | True bypass |
|---|---|
| Impedancia de Entrada | 320 kOhms |
| Impedancia de Salida | 1 kOhm |
| Corriente | 9V |
| Conexión de Adaptador | Conector de barril 5,5 x 2,1 mm, centro negativo |
| Alimentación | Adaptador de CA (no incluido) Pila 6LR61 o 6LF22 x 1 |
Medidas
| Ancho | 128 mm. |
|---|---|
| Fondo | 87,6 mm. |
| Alto | 63,5 mm. |
| Peso | 707 g. |
Controles
DEPTH
Ajusta la intensidad del efecto del tremolo.
MINI SWITCH
Alterna entre los circuitos HARMONIC y CLASSIC.
SPEED
Ajusta la velocidad del efecto del tremolo.
SHAPE
Ajusta la forma de la onda de triangular a cuadrada.
FOOTSWITCH
Activa o desactiva el efecto. Conmutación True Bypass.
El trémolo es un efecto de modulación que actúa sobre la amplitud de la señal, provocando variaciones periódicas de volumen. A diferencia del vibrato, que modifica la afinación de la nota, el trémolo hace que el sonido de la guitarra suba y baje de intensidad de forma continua. Dependiendo de la velocidad y profundidad utilizadas, el resultado puede ir desde una ligera sensación de movimiento hasta una pulsación muy marcada y rítmica.
Aunque hoy asociamos inmediatamente el trémolo a los pedales, fue uno de los efectos que comenzó a incorporarse directamente en los amplificadores de guitarra durante los años cincuenta. Fender fue una de las marcas que contribuyó decisivamente a popularizarlo con diferentes circuitos de tremolo integrados en sus amplificadores, una característica que posteriormente se convirtió en parte esencial del sonido de muchos modelos clásicos. También encontramos circuitos de tremolo en amplificadores como los Vox, donde el efecto forma parte de la identidad sonora de modelos como el AC30.
Los controles habituales de un trémolo son Speed o Rate, que determina la velocidad de la oscilación, y Depth, que establece cuánto varía el volumen de la señal. Una velocidad lenta con poca profundidad puede aportar movimiento y una sensación de espacio muy agradable, mientras que velocidades más rápidas y profundidades elevadas producen una pulsación mucho más evidente. Algunos pedales incorporan además diferentes formas de onda, permitiendo pasar de una modulación suave y progresiva a otra más abrupta y marcada.
Los trémolos de carácter clásico suelen buscar el comportamiento de los circuitos presentes en los amplificadores vintage, con modulaciones relativamente suaves y musicales. Otros diseños modernos permiten llevar el efecto mucho más lejos, utilizando velocidades elevadas, grandes profundidades y diferentes formas de onda para conseguir sonidos más agresivos, rítmicos o incluso casi mecánicos.
Cuando la velocidad de modulación aumenta considerablemente, el trémolo puede adquirir un carácter muy diferente al efecto tradicional. La variación de amplitud comienza a percibirse de una manera más compleja y puede generar sonidos entrecortados, pulsantes y de carácter casi electrónico, llegando en determinados ajustes a recordar a algunos sonidos asociados a la modulación en anillo (ring modulation).
Por eso el trémolo puede funcionar tanto como un recurso muy discreto para dar vida a una guitarra limpia como convertirse en un elemento protagonista del sonido. Es especialmente interesante para crear pulsaciones rítmicas, ambientes vintage, sonidos cinematográficos y texturas en las que la dinámica de la guitarra forma parte del propio efecto.
La confusión se debe en buena medida a la propia historia de la guitarra eléctrica. Fender popularizó la denominación “tremolo” para el sistema de palanca de sus guitarras, como la Stratocaster, aunque técnicamente este mecanismo produce vibrato, ya que modifica la tensión de las cuerdas y, por tanto, la altura de las notas. En un pedal de trémolo ocurre justamente lo contrario: la afinación permanece estable y lo que varía periódicamente es el volumen de la señal.
Depende principalmente del sonido y las funciones que busquemos. Los circuitos analógicos pueden reproducir el comportamiento característico de los trémolos clásicos, mientras que los digitales permiten incorporar diferentes formas de onda, sincronización, presets y rangos de velocidad más amplios. Un buen diseño digital no tiene por qué sonar menos musical que uno analógico.
Tradicionalmente se coloca hacia el final de la cadena, después de las distorsiones y efectos de modulación como chorus o flanger. De esta manera el trémolo controla el volumen del sonido que ya hemos construido con el resto de los efectos. Si se coloca antes de una distorsión, la respuesta cambia porque la distorsión vuelve a procesar las variaciones de volumen, pudiendo producir una modulación menos evidente.
La forma de onda determina cómo se produce la variación de volumen durante cada ciclo. Una onda sinusoidal genera una transición suave y progresiva, mientras que otras formas, como la triangular o la cuadrada, pueden producir una pulsación más definida. Algunos pedales permiten incluso ajustar la forma de onda para pasar gradualmente de una modulación suave a otra mucho más abrupta.
Sí, y es una de sus aplicaciones más interesantes. Ajustando la velocidad de manera que coincida con el tempo de la canción, el trémolo puede crear una pulsación perfectamente integrada con la base rítmica. Algunos modelos incorporan Tap Tempo, que permite marcar con el pie la velocidad deseada, mientras que otros ofrecen divisiones rítmicas o sincronización MIDI para trabajar con mayor precisión.































