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El nuevo y revolucionario varetaje V-Class de Taylor disponible en Tube Sound

Pubicado el : 08/05/2018 10:27:10
Categorias : Noticias

En Tube Sound queremos dar la bienvenida al nuevo invento presentado por Taylor, y que en un principio se ofrecerá exclusivamente en las guitarras acústicas con la forma Grand Auditorium como la PS14ce de la Serie Presentation, la 914ce de la Serie 900 y la K24ce de la Serie Koa. Se trata del varetaje V-Class, una nueva y revolucionaria forma de entender el efecto del movimiento de la tapa sobre la entonación de la guitarra. Esta nueva arquitectura V-Class le ofrece a la guitarra un matiz más completo. Ahora, la tapa puede expresar con total fluidez todas las inflexiones, el color, los armónicos y la expresión que el músico ejerce en las cuerdas, traduciéndose con precisión para transmitirlos al oyente con toda su integridad.  En cuanto al tono el varetaje V-Class ayudará a los intérpretes a escuchar la «sintonía» de las notas entre sí, y tendrán un sonido más claro, potente, uniforme y, por supuesto, con más rango dinámico y sustain.

Por qué se le llama tapa armónica

Los cambios en la presión del aire son lo que nosotros percibimos como sonido. En una guitarra acústica, el sonido se genera por el aire que se desplaza como resultado de la vibración de las cuerdas. Sin embargo, la superficie total de las cuerdas de la guitarra es mínima, así que no pueden mover suficiente aire por sí solas como para producir un gran sonido. Y ahí es donde entra en juego la tapa armónica. La energía de la cuerda se transfiere a la tapa a través del puente y pone en movimiento la superficie más grande. Así, las vibraciones de la tapa desplazan mucho más aire y pueden generar sonido.

La importancia del varetaje

Esas pequeñas varillas de pícea, cuidadosamente contorneadas y encoladas a la parte interna de la tapa y el fondo del instrumento (y a veces también de los aros), son la salsa secreta de todo fabricante de guitarras y aportan unos matices que ayudan a dar forma al perfil sonoro. El varetaje de la tapa armónica es un arte especialmente arcano, ya que debe lograr unos objetivos que parecen contradictorios: por un lado, ofrecer un soporte estructural suficiente como para resistir la tensión de las cuerdas, y por el otro, orquestar el movimiento de la tapa armónica de manera que la energía de las cuerdas se transforme en sonidos musicales. Uno de los elementos estructurales más comprometidos de la tapa armónica es la boca de la guitarra, que crea un punto débil por el cual es posible que la tensión de la cuerda provoque movimientos distorsionados en la tapa. El varetaje ayuda a compensar esa perturbación física y a distribuir la energía de las cuerdas de una forma controlada que se traduce en lo que escuchamos como un sonido acústico.

Los méritos del varetaje en X

El tipo de varetaje de tapa armónica más utilizado en las guitarras acústicas es el varetaje en X. Este diseño, introducido por Martin Guitar a mediados del siglo XIX para sus instrumentos de cuerdas de tripa, emplea dos varetas de soporte principales dispuestas en un patrón de intersección semejante a la letra X. A principios del siglo XX, Martin adaptó ese patrón de varetaje a las acústicas de cuerdas de acero para responder a la demanda de guitarras con más volumen capaces de plantar cara a instrumentos populares como el banjo. El varetaje en X se aceptó ampliamente como diseño estándar por la mayor parte de la industria de la guitarra acústica de cuerdas de acero. Uno de los motivos de esta adopción generalizada fue que, como sistema de creación de sonido acústico, este varetaje logró establecer un equilibrio eficaz entre dos propiedades importantes pero contrapuestas: la flexibilidad (la capacidad de vibración de la tapa), que genera volumen, y la rigidez (la resistencia a la vibración), que produce sustain. Con el paso de los años, muchos fabricantes (Taylor entre ellos) afinaron el diseño básico del varetaje en X para articular sus propios tonos de guitarra. La limitación del varetaje en X es que tiene que negociar la relación entre la rigidez y la flexibilidad de la tapa. Como consecuencia, se crea una inevitable relación de compromiso entre el volumen y el sustain en la que el aumento de uno se produce a costa del otro. Esa dinámica entre el sustain y el volumen también se apoya en los tipos de madera elegidos para la tapa frente a los que se utilizan para el fondo y los aros. La Pícea, por ejemplo, se suele usar para las tapas armónicas por su alta relación rigidez/peso. En otras palabras, es una madera fuerte pero ligera (especialmente cuando se cuartea para la tapa) que ofrece una combinación de resistencia y elasticidad adecuada para generar sonido. La Pícea también se utiliza para las varetas incluso cuando la tapa de la guitarra es de una madera dura como la Caoba o la Koa. Normalmente, para el fondo y los aros se escogen maderas duras con una mayor densidad y rigidez y una buena capacidad de proyección y sustain. A veces, los fabricantes de guitarras añaden varetas laterales para aumentar la rigidez de esos elementos y maximizar el movimiento de la tapa y el fondo.

La evolución del varetaje en Taylor

Con el paso de los años, Taylor ha ido retocando continuamente el diseño del varetaje en X. Se ha perfeccionado el perfil de las propias varetas en versiones festoneadas o ahusadas, y la disposición de las piezas se ha ido ajustando para lograr el mejor resultado en cuanto a tono. Incluso se fue más allá de las propias piezas del varetaje para reforzar aún más la respuesta tonal de la tapa armónica con el Relief Rout patentado, un canal tallado en el borde interior de la tapa (principalmente alrededor del lóbulo inferior) que expande los límites externos de la resonancia. Taylor diseñó la Grand Orchestra con un nuevo sistema de varetaje híbrido con perfiles festoneados y parabólicos para generar un sonido más lineal y con mayor respuesta a partir de un instrumento de caja grande. La reformulación de la Serie 800 de Palo Rosa supuso la presentación del varetaje Advanced Performance, que más tarde se adaptó a cada tipo de caja para enfatizar sus propias cualidades y favorecer los estilos de interpretación más adecuados para cada forma. También se introdujo el varetaje inclinado en el fondo de los modelos Grand Concert y Grand Auditorium con el fin de reforzar los medios, y para la renovación de las guitarras 600 de Arce creó un nuevo esquema de varetaje de fondo que aportaba más calidez al tono. Su arquitectura de varetaje Performance, utilizada por primera vez en la modificación de la Serie 500 de Caoba en el 2016 y después adaptada a la Serie 700 y a otros modelos, presentó otra innovación en el diseño del varetaje en X bajo la forma de una placa de puente de dos piezas. El resultado de estos cambios es una mayor capacidad para redistribuir la energía de las cuerdas de manera que el tono tenga más volumen y potencia.

De la X a la V

Tras la remodelación de la Serie 800 en el 2014Taylor empezó a pensar cuál podía ser la siguiente frontera del perfeccionamiento del tono para la marca, y se encontró en lo que él llama un «callejón del diseño sin salida». Se acababa de exprimir todo el potencial sonoro de la nueva Serie 800 llevando prácticamente todos los elementos materiales de una guitarra al límite del rendimiento: se había optimizado el espesor de la madera para cada forma de caja, utilizado cola proteica, desarrollado un acabado ultrafino y hasta formulado un juego de cuerdas con calibre personalizado. ¿Y ahora qué? A pesar de sus muchos matices, los diseños de Taylor seguían confinados a los límites estructurales del varetaje en X y a su compromiso inherente entre el volumen y el sustain. La revelación vino tras observar el mar. «Todos los tipos de ondas vienen a ser lo mismo, son una forma de energía que avanza a través de un medio. Las olas del mar se mueven por el agua lo bastante despacio como para que podamos observar las formas de cada onda individual y comprender cómo actúan y responden». Un boceto inicial inspiró el primer diseño de de lo que acabaría convirtiéndose en un nuevo patrón de varetaje. En lugar de disponer las varetas de soporte principales en forma de X, se colocó dos varetas longitudinales en V con la parte superior abierta a cada lado de la boca. Los primeros prototipos con este patrón en V aportaban rigidez a lo largo de la tapa en la dirección de las cuerdas, mientras que la extensión de las varetas desde la parte inferior de la V controlaba la flexibilidad en ambos lados del lóbulo y creaba un movimiento de balanceo lateral más equilibrado. En otras palabras, Taylor había construido una guitarra capaz de producir notas con más volumen y más sustain. Este nuevo diseño ya era un avance revolucionario por sí solo. Pero había algo más: el control más equilibrado del movimiento de la tapa favorecía extraordinariamente la entonación en todo el diapasón, lo cual significaba que este diseño de varetaje también podía producir unas notas musicales más armoniosas.

La entonación

En el mundo de la guitarra se usa mucho el término «entonación». Sin embargo, con el tiempo ha adquirido una connotación diferente. La entonación se refiere a la capacidad de la guitarra para generar notas con una afinación correcta y precisa. Hasta ahí, todo bien. Pero la cosa empieza a complicarse cuando entra en juego la idiosincrasia del diseño de una guitarra. Los fabricantes de guitarras, los buenos intérpretes y los técnicos de grabación saben que las guitarras acústicas tienen una entonación imperfecta. Dicho de otra forma, las notas a lo largo del diapasón no están exactamente afinadas respecto a las demás en todas las posiciones y tonalidades musicales. Sin embargo, esto no se debe a una construcción defectuosa. La razón está en lo que llamamos «afinación de temperamento igual de 12 notas», un sistema de afinación en el cual las 12 notas que componen una octava se dividen en 12 partes iguales. En este sistema, los intervalos entre las notas han sido «temperados» o ligeramente modificados respecto a sus formas puras para que resulten mucho más útiles musicalmente (un intervalo es la diferencia de frecuencia entre dos notas). La afinación de temperamento igual se estableció hace siglos como una solución funcional que ofrecía a los guitarristas (o, en su momento, a los laudistas) la posibilidad de tocar intervalos y acordes en todas las tonalidades aunque la entonación quedara ligeramente comprometida. Los anteriores sistemas de afinación se basaban en intervalos acústicamente puros generados de forma natural en la serie de armónicos. A este concepto se le llamó «afinación justa», por ser matemáticamente perfecto. El problema era que en los instrumentos con trastes, o en cualquier instrumento con notas de afinación fija, no sería posible tocar en diferentes tonalidades. «Las notas matemáticamente perfectas mantienen una relación exclusiva con la tonalidad a la que pertenecen, pero no guardan una similitud exacta entre todas ellas, eso significa que cada vez que quisieras tocar en una tonalidad diferente pero manteniendo esas relaciones intactas, literalmente tendrías que quitar los trastes de la guitarra, recolocarlos en puntos ligeramente diferentes y volver a afinar el instrumento».

Un varetaje muy entonado

El varetaje se considera un elemento importante en el modelado del tono de una guitarra acústica mediante el control del movimiento de la tapa armónica. Sin embargo, normalmente no se asocia al varetaje con la entonación, que suele relacionarse con el diapasón, la colocación de los trastes, la longitud de las cuerdas y la compensación de la selleta. Pero lo que Taylor descubrió con su nuevo patrón en V fue que, de hecho, el varetaje es un factor cuya contribución a la entonación es un elemento tan subestimado como relevante, ya que interviene en la forma en que la tapa interactúa con las cuerdas y el diapasón. Y el caso es que hay una discrepancia entre el movimiento de las cuerdas que resulta de la afinación de temperamento igual y la respuesta natural de la tapa. En pocas palabras, la caja de la guitarra no está «en sintonía» con las cuerdas. «Es como si el resto de la guitarra no se hubiera enterado de que nosotros, como músicos, decidimos que queríamos dividir la octava en 12 partes iguales, los componentes de la guitarra siguen queriendo actuar de acuerdo con las leyes matemáticamente elegantes del mundo natural. Esto crea un conflicto que exagera los errores introducidos por el temperamento igual». Y ese conflicto toma la forma de dos ondas sonoras que entran en conflicto y acaban arrancándose «bocados» la una a la otra. «Eso es básicamente lo que ocurre en una guitarra acústica, nosotros tocamos las notas, pero la guitarra no las interpreta exactamente de esa forma porque su vocabulario musical es limitado. El instrumento quiere entregarnos su propia versión usando las notas que conoce, lo cual da como resultado una fricción entre lo que tocamos y lo que escuchamos. Si modificamos la arquitectura del varetaje para ajustar la vibración de la guitarra, podemos conseguir que la respuesta se acerque más a lo que el músico espera sacar de las cuerdas».

Modelos V-Class

La distribución de guitarras con varetaje V-Class empezará con la gama más alta de Taylor. Al principio se ofrecerá exclusivamente con la forma Grand Auditorium. Las primeras guitarras con varetaje V-Class serán la PS14ce de la Serie Presentation, la 914ce de la Serie 900 y la K24ce de la Serie Koa. Con esta entrega limitada inicial, se trabajará para integrar estos modelos adecuadamente en toda la línea de producción. En el futuro, el varetaje V-Class se añadirá a otras guitarras Grand Auditorium. Para celebrar el lanzamiento del sistema V-ClassTaylor ha creado otra magnífica guitarra que señala el estreno en la colección Builder’s Edition. El primer modelo será la K14ce Builder’s Edition con fondo y aros de Koa Hawaiana y tapa de Pícea torrefactada. La caja de esta guitarra también presenta otros rasgos de ergonomía que la convierten en el modelo de Taylor más cómodo de tocar. Todas las Taylor V-Class se distinguirán por dos características exclusivas: la nueva etiqueta con la firma de Andy en el interior de la guitarra y una cejuela negra de grafito en lugar de nuestra habitual cejuela color hueso. Aparte de ser negra, esta cejuela contiene más grafito, lo cual ayuda a que las cuerdas se deslicen más suavemente a través de las ranuras al afinar la guitarra.

Fuente: taylorguitars

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